El camino para aceptar la discapacidad en el empleo
"Trabajar no solo les da un sueldo, también les aporta una buena razón para levantarse por la mañana"
Gráfica: ¿Has trabajado alguna vez? (Encuesta de elaboración propia a las personas con DI del Proyecto CAMPVS)
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La situación laboral de las personas con discapacidad intelectual en España es llamativa: en 2020 más del 80% está en el paro. Pero, ¿por qué es un porcentaje tan grande?
Las iniciativas dirigidas a fomentar el empleo de las personas con discapacidad intelectual se centran en la creación de leyes que regulan su integración. La primera de ellas fue la Ley General de Discapacidad, que obliga a las empresas públicas y privadas que empleen más de 50 trabajadores a contar con al menos 2 trabajadores con discapacidad por cada 100.
Esta regularización es de un Real Decreto de 2013. Esto quiere decir que hasta ese momento no se había planteado lograr el objetivo de que las personas con discapacidad intelectual pudiesen acceder y participar con normalidad en todos los aspectos de la sociedad, incluido el trabajo.
Para superar las barreras para la inclusión de personas con discapacidad y ayudarles a introducirse en en mundo laboral existen algunas medidas, por ejemplo, los centros ocupacionales, que aunque no son propiamente una modalidad de empleo, son una actividad asistencial, los centros de formación especializados y las oficinas de empleo.
Gráfica: ¿Has trabajado alguna vez?
Encuesta de elaboración propia a las personas con DI del Proyecto CAMPVS.
La evolución histórica de la discapacidad intelectual
La Antigua Roma
Hubo diversos casos de infanticidio. Ya fuera como sacrificio o por considerarles enfermos o débiles, los niños y niñas eran asesinados de mano de sus propios padres, a quienes se les otorgaba tal derecho.
La Edad Media
Las personas con discapacidad intelectual eran consideradas personas poseídas por seres demoníacos que los atormentaban y los únicos medios de curación eran la tortura y la hoguera. Muchos eran escondidos; otros eran abandonados por sus padres o familiares, terminando en asilos o manicomios, sitios donde eran ultrajados.
El Renacimiento
En el siglo XV se impulsó el progreso y se reavivó la investigación científica, especialmente el interés por clasificar las enfermedades mentales. Empiezan entonces a construirse conceptos y términos médico-psiquiátricos, para dar explicación a las enfermedades mentales; sin embargo, en aquella época no se tomaba en cuenta la trascendencia de estos sobre la persona con DI.
La Revolución Francesa
En el siglo XVIII hubo un auge en la igualdad, libertad y fraternidad, generando en el campo de la medicina una nueva mirada hacia los "enfermos mentales", donde se abogó porque fueran tratados como pacientes. Surgen los servicios psiquiátricos. Sin embargo no existía un tratamiento específico; la metodología aplicada era cruel e inhumana.
Finales del s.XIX e inicios del s.XX
Nace un nuevo concepto: la rehabilitación, que hizo énfasis en las limitaciones del individuo y la importancia del abordaje interdisciplinario para apoyar el tratamiento. La Psicología asume un rol importante con la Asociación Americana del Retardo Intelectual, fundada en 1876 como la principal organización profesional en Estados Unidos.
Las Guerras Mundiales
A mediados del s.XX la DI fue considerada un rasgo absoluto en el individuo.
Esta situación empieza a modificarse cuando se hace presente la importancia del tratamiento para el desarrollo de habilidades y destrezas variables según la persona.
Actualidad
A finales de los años sesenta las personas con DI se unen para protestar contra las barreras sociales.
Se han conseguido muchísimas mejoras en el reconocimiento de las personas con DI como seres humanos, pero aún falta mucho por hacer.
Los centros
En la actualidad, han surgido varias formas de integración para las personas con discapacidad intelectual. De la mano de un cambio de mentalidad, han surgido proyectos y medidas que encauzan a las personas con discapacidad en la vida en sociedad. Ese objetivo pasa por el mercado laboral, donde se han ido introduciendo en las últimas décadas.
Por tanto, la labor de los centros y proyectos especializados en la inclusión laboral ha sido y sigue siendo algo a tener en cuenta.
Según Sonia, preparadora laboral del centro ocupacional Marcelino Camacho, la integración de todo tipo de personas dentro de un lugar de trabajo provoca un ambiente más plural, que permite que todos puedan aprender de las vivencias y opiniones de sus compañeros.
"Si no existiera la Fundación Amás, yo no estaría donde estoy"
- Kevin, de la Fundación Amás -
Tal y como explica Kevin, una de las personas con DI que acuden al centro, en este lugar tienen disponibles varias opciones de talleres que ayudan a su inclusión. Por ejemplo, en el taller de lectura fácil aprenden tanto a leer como a adaptar textos, permitiendo una comprensión más sencilla de su contenido.
También, como destaca Sonia, su presencia en un centro en el que están acompañados por personas que han podido vivir o viven situaciones parecidas a ellos supone un gran apoyo. "Al estar en riesgo de exclusión social pero tener unos objetivos comunes, tener compañeros a tu lado es muy importante" cuenta Sonia.
El centro ocupacional Marcelino Camacho: formación y orientación laboral
Forma parte de una entidad mucho más grande llamada Fundación Amás, que da servicios y ayuda a personas desde edades muy tempranas que tienen algún tipo de discapacidad. Es una organización de titularidad mixta, ya que aunque la mayoría de su actividad se cataloga como un servicio público, esencial para las personas con discapacidad, otros servicios extra suponen un coste para las familias.
Las personas que acuden al centro realizan actividades de ocio, participan en actividades inclusivas y desarrollan otro tipo de proyectos artísticos, educativos o sociales.
Por otro lado, el centro Marcelino Camacho, como muchos otros centros ocupacionales, se centra en personas con discapacidad intelectual que tienen interés en insertarse en el mundo laboral. El objetivo del centro es ayudar a su formación y su integración, a través de una orientación que informa a quienes lo deseen de sus posibilidades laborales.
Proyecto CAMPVS, una vía de inclusión
CAMPVS es un proyecto de formación postobligatoria de la Fundación A LA PAR para jóvenes entre 18 y 25 años con discapacidad intelectual. Tiene una duración de 3 cursos escolares en los que se prepara a los estudiantes para su inserción socio-laboral. Según Ana, profesora y formadora laboral de este centro, el título que estos alumnos obtienen es equiparable a una FP convencional en la que además deben hacer un trabajo de fin de grado. CAMPVS oferta un grado en hostelería, otro en administración y otro en comercio, pues son los que más empleabilidad tienen.
Este centro se enfoca en cubrir la necesidad de que jóvenes con discapacidad tengan una formación completa, especializada e individualizada pues además ofrece servicios complementarios como tutorías individuales, un Servicio de Orientación tanto personal como académico, profesional y familiar, un Programa de Mentoring a cargo de la Escuela Europea de Coaching, formación en entornos de empresa y acceso al servicio de empleo gratuito.
Las prácticas en CAMPVS son de los aspectos más destacables. Más de 50 empresas de todo tipo (Leroy Merlin, Telefonica, Samsung...) participan en la recepción de estudiantes procedentes de este centro en las que pueden realizar 6 meses de prácticas durante el tercer año. El proyecto también cuenta con numerosos programas, redes y recursos de apoyo, herramientas tecnológicas y profesionales experimentados, capaces de preparar alumnos para que investiguen, creen y lleven a cabo su propio proyecto de vida. Desde CAMPVS tienen muy buen porcentaje de éxito en cuanto a la inserción laboral de sus estudiantes en el mundo laboral, el cual ronda el 50 y el 60%.
CAMPVS no sólo va dirigido a la formación de los jóvenes, también tiene un interesante programa enfocado a la preparación e implicación de los profesionales de las empresas colaboradoras. Según Ana, las empresas reciben directrices de los profesionales de CAMPVS para conocer las limitaciones individuales de los alumnos que van a emplear.
Las entidades, según Ana, se comprometen a adaptarles las tareas, pues son conscientes que cada persona tiene unas capacidades limitadas en algunos ámbitos como "diferenciar entre relaciones de amistad y de trabajo" o que su ocupación sea "explicada de manera pautada y más simple". Aunque para las empresas supone una obligación contratar individuos con discapacidad, que desde CAMPVS se fomente la cooperación y participación es dar un paso a delante en la inclusión y la visibilidad en el ámbito laboral de las personas con discapacidad intelectual.
OFICINA DE EMPLEO
La Fundación A La Par también ofrece un servicio de acceso a una oficina de empleo enfocada al apoyo de las personas con discapacidad intelectual que quieren acceder a un trabajo.
Desde este servicio ayudan al individuo a prepararse para el mundo laboral una vez ya han sido formados. Reciben información y ayuda para realizar actividades como actualizar el CV, llevar a cabo una búsqueda activa de empleo, preparación de cara a una entrevista de trabajo y desarrollar sus competencias socio-laborales y habilidades personales.
La oficina de empleo no solo acompaña a los futuros trabajadores, también asesora a las empresas en diferentes aspectos. "Normalmente en las empresas son muy abiertos", dice Lucía.
Los contratos y los empleos a los que acceden las personas con discapacidad intelectual son muy diversos. "Desde limpieza, auxiliar administrativo, auxiliar de servicios, mozo de almacén...", explica Lucía con satisfacción.
Desde la oficina de empleo piensan que este colectivo, aunque se ha avanzado mucho en la inclusión, existe "mucho desconocimiento" en torno al tema.
"Nuestro principal objetivo es la autonomía y la independencia de las personas con discapacidad intelectual"
Lucía Benito, del Proyecto CAMPVS
En algunas ocasiones, tal y como cuenta la preparadora laboral del Marcelino Camacho, ayudar no es tan sencillo como otras.
Ellos luchan por ayudarles a cumplir sus sueños, pero a veces se pueden topar un con techo que les impide avanzar.
Uno de los principales impedimentos de estas iniciativas es la falta de oferta de trabajo. Según una encuesta realizada por Diario Stylus a las personas con DI del proyecto CAMPVS, es más fácil encontrar trabajo si no tienes discapacidad intelectual.
El entorno laboral sigue siendo desigual a pesar de que a las empresas se les ha incentivado, a través de subvenciones, a contratar a personas con discapacidad intelectual.
Actualmente, el Real Decreto exige al menos una sola persona con discapacidad intelectual por cada 50 trabajadores. En muchas ocasiones, ni siquiera se llega a este mínimo, pues en la propia legislatura se les permite aplicar otro tipo de medidas relacionadas con la Responsabilidad Social Corporativa de la compañía (medio ambiente, causas sociales, donaciones a organizaciones…).
Aunque las donaciones son muy útiles en las fundaciones como “A LA PAR” o “AMÁS”, la realidad es que ellos desean poder incorporarse al mundo laboral. La legislatura necesita incluir un mayor número de trabajadores con discapacidad intelectual para poder conseguir su completa integración en todos los ámbitos de la sociedad. La progresión respecto a esta problemática es inminente, pero aún queda mucho por hacer. Hoy en día, sigue habiendo chicos y chicas que esperan poder cumplir sus aspiraciones e ilusiones.
En nuestro país sólo 1 de cada 10 jóvenes con discapacidad intelectual tiene un puesto de trabajo.
Sin embargo, el pensamiento o la falta de concienciación por parte de las empresas no es el único impedimento a la hora de salir al mercado laboral. Muchas veces, las personas con discapacidad intelectual se encuentran bajo la tutela de sus padres o familiares más cercanos, por lo que su capacidad de decisión está supeditada a la opinión de sus tutores legales.
Para las personas con DI, tanto la opinión de sus familias como de sus profesores es muy importante.
Gráfica: ¿Te sientes apoyad@ por tus familiares y profesores? (Encuesta de elaboración propia en el Proyecto CAMPVS)
Gráfica: ¿Te sientes apoyad@ por tus familiares y profesores? (Encuesta de elaboración propia en el Proyecto CAMPVS)
"Mi familia y mis profesores me apoyan y están orgullosos de como voy evolucionando para poder conseguir mis sueños, que los veía muy lejanos".
La familia es el pilar principal que tienen para poder comenzar o continuar su viaje en el mundo laboral, mientras que los profesores son los encargados de su formación y orientación para enfrentarse a los obstáculos que se les puedan presentar en su futuro profesional.
Por otro lado, no todos cuentan con la ayuda de una figura que les guíe y que no les aparte de sus metas y aspiraciones. En muchas ocasiones ocurre por la sobreprotección paternal o por subestimar sus capacidades. No contar con ello les limita personal y laboralmente.
"Mi familia no quiere que vaya a trabajar, sino seguir estudiando".
El conocimiento más profundo sobre cómo funciona una discapacidad y sobre qué puede hacer una persona a pesar de tenerla es muy significativo. Según una de las responsables del Centro de Formación CAMPVS, en ocasiones se les impide seguir avanzando por miedo "a que caigan", a pesar de que sus capacidades les permitirían llegar mucho más allá.
El trabajo de las personas
LAS PERSONAS EN LA FUNDACION
En la Fundación "AMÁS", las personas con DI que acuden al Centro Ocupacional Marcelino Camacho, realizan diferentes tareas que les permiten acercarse al entorno profesional. Incluso realizan trabajos dentro del centro, como camareros, cocineros, limpiadores y jardineros.
Las personas en el trabajo
Algunas de las personas con DI sueñan con tener trabajo algún día. Muchas veces, esa aspiración llega cuando menos se lo esperan.
Cuando se tienen que enfrentar al mundo laboral lo hacen con ilusión, aunque siempre se les suma los nervios del primer día y de si encajarán y lo harán bien, como a cualquier persona. Ellos, además, esperan que las empresas donde trabajan les adapten el entorno para que puedan desarrollarse cómodamente en su puesto de trabajo; sin embargo, esto a veces no es así.
Gráfica: ¿Tus tereas han sido adaptadas en el trabajo? (Encuesta de elaboración propia en el Proyecto CAMPVS)
Gráfica: ¿Tus tereas han sido adaptadas en el trabajo? (Encuesta de elaboración propia en el Proyecto CAMPVS)
Además de esto, por su condición están expuestos a prejuicios de otras personas y tienen que lidiar con ellos. Por ende, aún siguen sufriendo acciones discriminatorias en sus puestos de trabajo.
"Me ocurrió en la Fundación Jiménez Díaz porque antes de entrar ellos me miraban raro, se reían de mis pintas y cuando no conseguía algo a la primera me llamaban tonto o algo así".
Gráfica: ¿Has sufrido alguna situación discriminatoria en el trabajo? (Encuesta de elaboración propia en el Proyecto CAMPVS)
Gráfica: ¿Has sufrido alguna situación discriminatoria en el trabajo? (Encuesta de elaboración propia en el Proyecto CAMPVS)
"Las personas que no tienen discapacidad deben saber que nosotros valemos para todo y que todo se consigue"
"Mi familia y mis profesores me apoyan y están orgullosos de cómo voy evolucionando para poder conseguir mis sueños que veía muy lejanos"
"Estoy muy a gusto en mis prácticas que estoy realizando, voy entusiasmada todos los días al llegar a la empresa y aprender cada día más"
"Mi familia está deseosa de verme crecer y generar ingresos"
A pesar de todo lo que se ha avanzado en los últimos años, la labor de concienciación e integración no ha terminado.
Los proyectos, fundaciones y centros que se dedican a la formación e inserción laboral de personas con DI son un primer paso hacia una sociedad más inclusiva, más diversa y más rica gracias a la pluralidad de puntos de vista.
Como afirman las trabajadoras de los centros, las personas con discapacidad intelectual con las que están en contacto tienen muchas ganas de trabajar. Su labor no solo supone una mayor diversidad en sus lugares de trabajo sino también una fuente de inspiración para sus compañeros.
Cuanto más se les incluya en la sociedad, más normalizada estará su condición tanto para ellos como para el resto. Al fin y al cabo, cuanto más se hable de la discapacidad más podrán empoderarse y trabajar con ella.
Además, no solo la persona con DI aprende de aquellos que no la tienen, sino que es algo recíproco. Debe haber un cambio en la percepción que tienen en la sociedad para que dejen de estar estigmatizados y que no se tienda a sobreprotegerlos.
Para ello, es necesaria una concienciación no solo en el entorno laboral sino también social. Cuando más normalizada esté su presencia, más plural podrá ser la sociedad en la que viven.
Amistad formada entre Kevin y su preparadora laboral, Sonia.
Amistad formada entre Kevin y su preparadora laboral, Sonia.
