RTVE, 70 años al servicio de la ciudadanía
Con un gasto millonario y registrando pérdidas en sus cuentas, mantener el medio público garantiza un espacio de información y entretenimiento para los españoles.
¿Merece la pena?
Casi 70 años de historia avalan a TVE. Sus inicios se remontan a un modesto chalet en el Paseo de La Habana de Madrid, donde experimentaron con sus primeras emisiones televisivas en 1956. Desde entonces, se ha consolidado como un referente del sector mediático de nuestro país con los cambios que eso implica. En 1964, con la inauguración de las instalaciones de Prado del Rey, TVE experimentó el primero de los grandes cambios, que dio pie a las ampliaciones que configuran el espacio actual de la radiotelevisión pública española. Este complejo acoge también los estudios de Radio Nacional España (RNE) que se fusionó con Televisión Española en 1973 dando lugar a la estructura actual de la Corporación.
RTVE, en calidad de entidad pública, depende del gobierno de España y su financiación procede en gran medida de una partida de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Para este último año, ante la prórroga de los PGE de 2023, la partida que recibió RTVE de las arcas públicas fue de una cuantía de unos 490 millones de euros. Esta cantidad se ha incrementado significativamente a lo largo de los últimos años, especialmente en 2021, año en el que recibió 130 millones de euros más que en el ejercicio anterior.
Según datos recogidos por la Agencia Tributaria, en 2023 el número de contribuyentes superaba los 24 millones. Esto significa que cada uno de ellos aporta poco más de 20 euros al año destinados al mantenimiento de la radiotelevisión pública.
Sin embargo, la financiación del medio no depende solo de esta contribución del Estado. La ley vigente en la actualidad (Ley 13/2022, de 7 de julio, General de Comunicación Audiovisual) establece que RTVE también puede obtener ingresos de otros recursos como son tasas pagadas por otros operadores de servicio audiovisual (canales privados, tanto de emisión en abierto como de pago, y empresas de telecomunicaciones), ingresos obtenidos por el ejercicio de su actividad, subvenciones, donaciones o legados, entre otros.
¿En qué gasta RTVE su presupuesto?
El presupuesto para gastos de explotación en 2023 fue superior a 1.193 millones de euros, según la comparecencia en el Congreso de los Diputados de la por entonces presidenta interina del Consejo de Administración de RTVE, Elena Sánchez Caballero.
Según los datos recogidos en las Cuentas Anuales e Informe de Gestión correspondiente al ejercicio de 2023, disponibles en el portal de transparencia de RTVE, dos de los gastos con mayor peso en las cuentas de la corporación son la remuneración del personal (sueldos, salarios y cargas sociales) y los gastos asociados al desarrollo propio de su actividad.
Como resultado, la corporación cerró el ejercicio del 2023 con unas pérdidas superiores a los 4,3 millones de euros.
¿Compensa mantener a pérdidas una empresa si es para garantizar el derecho de los españoles de poder acceder a una información de calidad?
RTVE: su contribución a la democracia
Una de las principales funciones de los medios de comunicación es la de ofrecer información de calidad a la ciudadanía para fomentar el desarrollo de la democracia y RTVE cumple con este compromiso. El medio ha desempeñado un papel fundamental en la consolidación del sistema democrático español en momentos críticos como lo fueron la Transición o la emisión del mensaje del rey Juan Carlos I ante el intento del golpe de Estado en la noche del 23-F.
Actuando como un medio público, ha sido fiel a los preceptos de pluralidad, libertad de expresión y el acceso a la información de calidad. A lo largo de su trayectoria, RTVE ha sido siempre un espacio que ha fomentado el diálogo político, especialmente en los procesos electorales con la emisión de debates.
Para Salomé Berrocal Gonzalo, catedrática de Comunicación Política por la Universidad de Valladolid e investigadora en materia de politainment, los debates electorales son “el formato con más incidencia en la decisión de voto” por tres motivos: “Nos recuerdan que hay que ir a votar, son una gran fuente de información y, para los indecisos, son un elemento de persuasión”, explica. Berrocal lamenta que la mayoría de debates se celebren en televisiones privadas. “Quienes están en la oposición señalan que la televisión pública, al estar gobernada por quien esté en cada momento, puede estar manipulada. Se le da más credibilidad a la televisión privada, algo que no debería ser así”, defiende.
Con motivo de las elecciones del 23-J, el 19 de julio de 2023 el estudio 6 de las instalaciones de RTVE en Prado del Rey acogió el debate electoral en el que se vieron las caras los principales candidatos a la presidencia del Gobierno: Santiago Abascal, Yolanda Díaz y Pedro Sánchez, con la notable ausencia del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Ante la falta de información relacionada con el presupuesto destinado a la celebración de este debate, hemos tramitado una solicitud de transparencia a RTVE con el objetivo de conocer en detalle los gastos de producción. Sin embargo, en el momento en el que esta pieza ha sido redactada, la solicitud no ha sido contestada.
El último debate electoral del que se dispone de información sobre el presupuesto corresponde al celebrado el 4 de noviembre de 2019, relativo a las elecciones generales del 10-N. Este debate fue producido por la Academia de la televisión (ATV), haciéndose eco del debate tanto RTVE como Atresmedia. Los derechos de emisión supusieron un desembolso de unos 200.000 euros para la televisión pública. La celebración de este debate supuso un gasto total de más de 585.000 euros a la ATV, aunque en última instancia son los operadores que lo retransmiten quienes sufragan este gasto, que es proporcional a la cuota de pantalla. En esta ocasión el debate tuvo un índice de audiencia total del 52,7% del share.
Estos encuentros suscitan gran interés entre la población. El debate final celebrado en RTVE bajo el marco del 23-J reunió a 3.460.000 espectadores en La 1 (28,8% de cuota) y otros 696.000 en Canal 24 horas (5,8% share). Estos índices de audiencia sirven de justificación a la inversión realizada por la corporación pública.
Los debates electorales son importantes para la ciudadanía porque les permite conocer las propuestas de cada partido, pero también para los políticos, que conocen de primera mano su importancia. Rosa Masegosa Sánchez, periodista que ha trabajado durante 14 años como asesora de comunicación para la Presidencia de la Junta de Castilla y León, ha tenido oportunidad de participar en la preparación de algún debate electoral y admite que los políticos le dan mucha importancia a estas citas: “Se lo toman muy en serio, a veces demasiado”. De cara a los debates, gran parte del trabajo de los asesores de comunicación de los políticos pasa por entrenarlos para que sus intervenciones sean lo más efectivas posibles: “Parece que en ocasiones tienen algo de improvisación, pero en realidad está todo súper medido e, incluso, ensayado. Se preparan de arriba a abajo”, reconoce Masegosa. Para la periodista, los debates electorales suponen “uno de los momentos álgidos de la campaña, puede que el más importante” porque estos eventos pueden significar un antes y un después en la trayectoria política de los candidatos: “Se han ganado o perdido elecciones por un debate televisado”, explica.
El entretenimiento, un pilar fundamental
La función de la televisión pública se extiende más allá de formar opinión e informar a la ciudadanía. También precisa de ofrecer un espacio de evasión y entretenimiento que permita a los espectadores evitar una saturación informativa. Los contratos con productoras externas, además de los contenidos propios de RTVE, suponen un gasto significativo. Gracias al portal y preguntas de transparencia hemos podido conocer el presupuesto de algunos de sus programas.
La polémica incorporación de Broncano a la parrilla de La 1 ha supuesto un coste de 14 millones de euros por cada una de las dos temporadas firmadas de 'La Revuelta'. Esto supone un presupuesto por programa de cerca de 88.000 euros. Si nos vamos a la ficción, la última temporada de ‘Cuéntame cómo pasó’ tuvo un coste total de más de 5,3 millones de euros. Con respecto al fútbol, los derechos de emisión de la Eurocopa 2024 supusieron un desembolso de más de 50 millones de euros. Eso sí, una de las producciones más caras de la Corporación ha sido su ‘reality’ estrella: la novena edición de ‘MasterChef Celebrity’, que concluyó el 3 de diciembre, contó con un presupuesto total de más de 9,3 millones de euros. Esto supuso un coste de más de 775 mil euros por gala.
Cabe destacar que esta información se conoce gracias tanto a la publicación proactiva como a las peticiones que se les haya formulado preguntando por datos concretos porque RTVE, como empresa pública, tiene que acogerse a la Ley de Transparencia.
Mantener una radiotelevisión pública representa un coste elevado para las arcas públicas, pero el medio ha demostrado –a pesar de sus éxitos y sus fracasos– mantenerse a la altura de los intereses de su audiencia, garantizando el derecho constitucional de acceso a la información de calidad y brindando a la ciudadanía un servicio público. ¿Podría el medio continuar su labor con un presupuesto más reducido y sin que esto afecte a la calidad de sus contenidos?

