¿Qué es el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA)?
Hace unos días se celebró el Día Mundial de la Salud Mental; la ansiedad, depresión o trastorno por déficit de atención e hiperactividad se presentan con más frecuencia en personas con TEA. Este día se presenta en un año en el que todavía no hay concienciación suficiente sobre las personas con TEA y cómo el trato a estas personas puede afectar gravemente su salud mental.
Photo by Nathan Dumlao on Unsplash
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El Trastorno del Espectro del Autismo es una condición de origen neurobiológico que afecta al sistema nervioso y al funcionamiento cerebral. El TEA influye en la forma en la que la persona socializa y percibe a otras personas, además de causar problemas en la interacción social y la comunicación.
El término «espectro» en el Trastorno del Espectro Autista se refiere a un extenso número de posibilidades en cuanto a los síntomas y la gravedad. Dentro del «espectro» podemos encontrar: el autismo, el síndrome de asperger, el trastorno desintegrativo infantil y, una forma no especificada de trastorno generalizado del desarrollo.
El TEA comienza a verse en los primeros años de la infancia y, a largo plazo, esto puede generar numerosos problemas para desenvolverse en la sociedad, como puede ser en situaciones académicas, laborales e, incluso, sociales.
Al ser de origen neurobiológico, no es una enfermedad, por lo tanto, no tiene cura. Sin embargo, sí existen diferentes tratamientos que, de forma intensiva y con una intervención temprana pueden hacer una gran diferencia en la vida de muchos niños con TEA.
¿Sabías que 1 de cada 100 niños tiene TEA? (20minutos, 2018)
Según el Instituto Nacional de Estadística el año pasado se estimo que en España hay:
- Más de 450.000 personas con autismo en España
- Más de 4.500 bebés con TEA nacen cada año
- Más de 1.500.000 personas vinculadas al TEA, teniendo en cuenta a sus familiares.
Según la Confederación de Autismo España:
Photo by Moses Vega on Unsplash
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Discapacidad invisible
El TEA no tiene ninguna asociación con rasgos físicos y diferenciadores. Únicamente se manifiesta a nivel de competencias cognitivas y de comportamiento.
Photo by Юлія Вівчарик on Unsplash
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Ciclo de vida
Las personas del espectro tendrán TEA para toda la vida. Aun así, el TEA puede manifestarse de diferentes formas según la etapa de la vida, de las experiencias y de los apoyos con los que cuentan las personas en algún momento determinado.
Síntomas
Los primeros signos del TEA suelen manifestarse en la primera infancia. Los signos que se pueden reconocer son, entre otros, menor contacto visual, falta de respuesta cuando son llamados o mostrar indiferencia con las personas que le cuidan. Otros niños pueden mejorar durante los primeros años de vida, pero luego se vuelven más introvertidos o pueden perder habilidades del lenguaje que habían adquirido en una temprana edad. En general, los signos a tener en cuenta se observan, mayoritariamente, a los 2 años.
Aunque los patrones de comportamiento, así como el nivel de gravedad, difieren en cada niño; lo cierto es que se ha detectado la presencia de rasgos comunes en cada uno de ellos.
Algunos niños con TEA tienen dificultades de aprendizaje y pueden presentar señales de inteligencia inferiores a lo normal. Otros niños con TEA pueden tener una inteligencia más alta de lo normal y aprenden rápido, aunque suele ir de la mano con tener problemas para comunicarse, aplicar lo que saben en la vida diaria y adaptarse a situaciones sociales.
Por cómo se presentan y la combinación única de los síntomas en cada niño, es muy complicado determinar el nivel de gravedad en una temprana edad.
Patrones de comportamiento
Un niño o un adulto con TEA suele tener gustos e intereses y realiza actividades o patrones de comportamiento repetitivos y limitados, e incluso presentar alguno de los siguientes signos (Confederación Autismo España, 2021):
A medida que van madurando, algunos niños con TEA empiezan a socializar más con otras personas y muestran menos de los patrones comunes de comportamiento, generalmente son los que tienen problemas menos graves que con el tiempo pueden llevar una vida normal o casi normal. Sin embargo, otros siguen teniendo dificultades con las habilidades sociales o el lenguaje por norma general en los años de la adolescencia, su comportamiento y problemas emocionales pueden empeorar.
¿Estos síntomas y comportamientos son visibles en los niños con TEA? la entrevista a Eduardo Olarte Soto, padre de un persona con TEA, ayudará a resolver esto. Durante la entrevista, explica características que tuvo su hijo de pequeño y cómo fue aparente el TEA: "se aislaba o había cosas que no acababa de entender, aprender o experimentar y sobre todo, lo más llamativo es que desde siempre le ha gustado mucho poner coches en fila... siempre un coche justo detrás de otro de forma muy repetitiva".
Se puede ver cómo Eduardo, que lleva concretamente 22 años conociendo y aprendiendo de esta discapacidad con su hijo, compañeros de su hijo y con los profesionales que le han estado acompañando en el camino, explica que "el Espectro Autista es enorme, los que los conocemos sabemos que hay diferentes grados, distintas habilidades y funciones; el alcance que tiene entre las distintas personas... "
Por esta amplitud del espectro es necesario concienciar a la sociedad sobre el TEA: "convendría informar, más ayudas para aquellos que lo padecen, más comprensión y algo más de publicidad".

