Aprender del pasado para preservar un futuro
Actualmente la sociedad está haciendo un uso desorbitado del petróleo sin ser conscientes de que este es finito. ¿Qué podemos hacer nosotros para poner fin a esta situación?
El petróleo no es imperecedero. Este se forma a partir de los restos de organismos vivos en descomposición y de otros componentes como el azufre o el nitrógeno. Esto hace que esta sustancia tan utilizada hoy en día sea una fuente de energía finita.
La organización andaluza Descubre la Energía respalda que la mayoría de científicos expertos en la materia temen que ya hayamos alcanzado el pico del petróleo. Así lo explica la teoría de Hubbert, también conocida como la teoría del pico del petróleo.
Esta teoría investiga el gran crecimiento que tuvo el consumo del petróleo desde su descubrimiento y como este, cuando comience a acabarse, caerá en picado. Para algunos expertos el pico del petróleo se alcanzó en la década de los 2000, para otros fue alrededor de 2010 pero para la gran mayoría este tendrá lugar entre 2025 y 2030.
La Teoría de Hubbert explica que no se puede predecir el futuro y que resulta difícil determinar cuándo se llegará a él. Este se logrará cuando se empiece a consumir más petróleo del que se pueda producir, hasta llegar al punto de que esta fuente de energía se agote por completo.
Y es que, aunque aún no se haya extraído todo el petróleo disponible, ya no quedan más yacimientos por descubrir. Esta situación está llevando a que esta sustancia que, en un principio tenía un coste muy bajo, sea cada vez más cara por lo difícil que resulta conseguirla. Cada vez son menos los que se pueden permitir acceder a él, esto está produciendo una bajada en el consumo del mismo.
Todavía no se ha encontrado una alternativa lo suficientemente eficaz como para sustituir al petróleo. Y el auténtico problema no es que los combustibles fósiles se acaben, lo que realmente preocupa a algunas instituciones e individuos es que la sociedad actual aún no ha aprendido a vivir sin él.
Cada vez son más los gobiernos que apuestan por implantar energías renovables y sostenibles en pro de aprender a reemplazar a esta sustancia finita pero, aún así, sigue habiendo estados que consumen petróleo por encima de sus posibilidades y no están aplicando ninguna iniciativa para intentar cambiar esta situación.
Sabiendo esto a la sociedad se le plantean dos opciones: esperar a que las instituciones públicas hagan algo para acabar con todo esto o que los individuos empiecen a producir cambios en sus propias comunidades y dejan de esperar a que otros intenten arreglar este problema.
"Si esperamos a los gobiernos será demasiado poco y demasiado tarde; si actuamos como individuos será demasiado poco; pero si actuamos como comunidades podría ser suficiente y justo a tiempo"
Rob Hopkins
