Luces, cámara y no más silencio

Progreso, identificación, igualdad y feminismo comparten el foco de nuestra industria cinematográfica con una red creciente de abusos hacia la mujer en este mismo sector
Micros y Plumas

El año 2022 fue un año clave para el cine español. Los creadores de nuestro país sacaban de la recámara todo lo que llevaban cocinando antes, durante y después de la pandemia, y ofrecían a los espectadores un menú heterogéneo de difícil elección. Situamos en este momento nuestro punto de partida. Grandes papeles femeninos ocuparon la gran pantalla y marcaron el rumbo que tomaría, en estos años venideros, la creación cinematográfica de nuestro paí.

DESIGUALDADES

Cabe preguntarse si es desde las escuelas de donde nace la desigualdad, si tal vez el número de alumnas no alcanza el de ellos. Teresa Donaire, profesora en la ESAD de Expresión Corporal y Danza aplicada a las Artes Escénicas, afirma: «Siempre hay más mujeres que hombres; sobre todo cuando no hay una proyección tan profesional». Donaire habla de una supuesta predisposición actoral diferente a la de sus compañeros: «En general, las mujeres tienden a movimientos estereotipados: dulces, delicados. Se arriesgan menos y siguen las imposiciones de la sociedad. En cambio, no existe un estereotipo masculino de fuerza o gallardía».

Entra en juego, además, la edad, en la que la balanza pierde todo su equilibrio. El AIGSE mostraba cómo superados los 45 años, el porcentaje de actrices en la gran pantalla se reduce hasta un 19 %. Donaire también trata este asunto: «Cuesta mucho romper desde la industria los cánones de belleza de la mujer. Cuesta ver mujeres maduras y después encontramos “cincuentones” en todas las películas». Ya mencionábamos que esto mismo reivindicaba Emma Vilarasau en prácticamente cualquiera de sus intervenciones públicas.

Emma Vilarasau en los XII Premios Días de Cine

“Me gustaría que a partir de ahora se diera voz a la gente mayor porque creo que la sociedad no puede permitirse perder la mirada de estas mujeres sabias que han llegado a mayores. Y es que envejecer no puede ser tan terrible. Si normalizáramos ver gente mayor perderíamos ese miedo irracional a envejecer y tal vez las mujeres dejarían de agredir sus cuerpos para retrasar ese momento…”

Desde diversas organizaciones, productoras o distribuidoras se apuesta por la voz de la mujer, su relato y su rostro. La asociación CIMA, en su programa Actrices en acción , inicia un proyecto de mujeres para mujeres. María Monreal, sobre su relación con CIMA, señala:

«Hacen una labor muy grande para que las mujeres del cine crezcamos, hagamos piña juntas y podamos trabajar de ello». Monreal creó en 2021 CAMBUR, su propia productora, frente a la falta de libertad a la que se podía exponer, tanto por su juventud como por su género. «Este es un mundo muy masculino: se nota en cómo te observan, cómo te tratan. Te ven más débil, te ofrecen ayuda en las tareas más físicas, por ejemplo», responde Monreal acerca de la desigualdad experimentada.

Esto nos conduce al asunto por el que la figura de la mujer ha obtenido mayor protagonismo en los últimos meses. Si bien podrían celebrarse los mínimos avances que llevan a la industria cinematográfica española hacia una mayor equidad, la figura de la mujer debe, de nuevo, reivindicarse y defenderse de abusos y agresiones tremendamente condenables. El Me Too, movimiento iniciado por actrices en el universo hollywoodiano, llegaba a España, cuando actrices de renombre como Aitana Sánchez Gijón, Maru Valdivielso o Carla Hidalgo denunciaban en la revista YO DONA varias situaciones de denigración, abuso de poder y silenciamiento por parte de grandes magnates del cine español.

Isabel Coixet estrenaba en 2022 su largometraje documental El sostre groc, un producto de denuncia contra los abusos cometidos por Antonio Gómez, director del Aula Municipal de Teatro de Lleida . De algún modo, la concepción del cine como espacio seguro se iba desmoronando. El diario El País publicaba en 2023 un reportaje donde hacía evidente la situación en diversos sectores de la industria, lo que arrancó con las denuncias al cineasta Carlos Vermut, director de obras como Magical Girl o Mantícora.

Por primera vez en la historia del cine español, se ha presentado el primer informe estatal sobre violencia sexual en esta industria, a cargo de la asociación CIMA. Este revela que el 60,3 % de las mujeres entrevistadas o encuestadas ha sufrido violencia sexual en el seno del sector cinematográfico y/o audiovisual. Un 92 % de los casos no se han denunciado. La información es reciente y el impacto aún no se ha cristalizado en la realidad más tangible. CIMA titula a su informe “Después del silencio”. Se han repetido opiniones, sentencias claras que instan al cambio y a la evolución. «Te das cuenta de ello al ver estas historias tan necesarias», dice Castillejo. Donaire corona sus palabras con una fórmula machacada y, en este caso, idónea: «Aún queda mucho por hacer».

Todavía en la actualidad las actrices siguen dando discursos reivindicativos, como el de Carolina Yuste y Marta Nieto en la entrega de los Premios Poder Femenino 2025 de la revista YO DONA.

This is a Shorthand story for reviewPublished stories don't show this section.

GIVE FEEDBACK TO THE STORY OWNER

This feature is not available in landscape. Please rotate your device.

GIVE FEEDBACK TO THE STORY OWNER

More than 4 characters is required
Name must contain only letters, hyphens, apostrophes, full-stops and spaces
Wait, that does not look like a valid email address!
Your feedback was sent to the story owner.
There is been an issue with submitting your feedback.

TEST ON ANOTHER DEVICE

This feature is not available in landscape. Please rotate your device.

TEST ON ANOTHER DEVICE